En este capítulo, estudiaremos cómo las fuerzas químicas y eléctricas se integran para gobernar el movimiento de partículas cargadas a través de interfaces, un proceso fundamental tanto en la fisiología celular como en la electroquímica industrial.
El Trabajo Eléctrico y la Energía Interna¶
Para comprender el transporte iónico, debemos reconocer que los iones no solo están sujetos a gradientes de concentración, sino también a campos eléctricos. En termodinámica, el cambio en la energía interna de un sistema depende del calor y de todas las formas de trabajo realizado. Si el sistema contiene partículas cargadas, debemos incluir el trabajo eléctrico () necesario para traer una carga desde un punto de referencia (infinito) hasta un potencial eléctrico :
Dado que trabajamos con sustancias químicas, expresamos la carga en términos de moles (). La carga total de una especie es el producto del número de moles por su valencia () y la constante de Faraday (), que representa la carga de un mol de electrones ( C/mol):
Al integrar este trabajo en la relación fundamental de Gibbs para un sistema abierto, obtenemos la expresión de la energía interna que incluye la contribución de la energía potencial eléctrica:
Aquí, el término representa la energía necesaria para añadir iones a un sistema que ya posee un potencial eléctrico determinado.
Potencial Electroquímico ()¶
Para la mayoría de los sistemas biológicos y químicos, el control experimental se ejerce sobre la presión () y la temperatura (). Por ello, utilizamos la energía libre de Gibbs (). Al aplicar la transformación de Legendre () a la ecuación anterior, la diferencial se convierte en:
El término entre paréntesis representa la energía total aportada por un mol de la especie , considerando tanto sus propiedades químicas como su interacción con el campo eléctrico. Definimos formalmente este valor como el potencial electroquímico ():
Sustituyendo la definición del potencial químico para una solución ideal (), obtenemos la ecuación fundamental del transporte iónico:
† Término Químico: Refleja la estabilidad intrínseca de la molécula () y la tendencia estadística a difundirse debido al desorden térmico ().
†† Término Eléctrico: Refleja la energía potencial debida a la interacción de la carga del ion con el entorno eléctrico local.
Condición de Equilibrio y Ecuación de Nernst¶
El equilibrio termodinámico entre dos compartimentos (1 y 2) separados por una membrana se define como el estado donde no existe una fuerza impulsora neta; es decir, mover un ion del lado 1 al lado 2 no produce un cambio en la energía libre del sistema. Esto ocurre cuando los potenciales electroquímicos se igualan:
Sustituyendo los términos correspondientes y asumiendo que el potencial estándar es el mismo en ambos lados de la membrana:
Para hallar la diferencia de potencial eléctrico () necesaria para mantener esta diferencia de concentraciones en equilibrio, reordenamos los términos:
Utilizando la propiedad de los logaritmos ():
Finalmente, despejando el potencial, llegamos a la ecuación de Nernst:
Interpretación Física: El potencial de Nernst es el voltaje específico que debe existir a través de una membrana para que un ion esté en equilibrio pese a tener concentraciones desiguales en ambos lados. En este estado, el flujo neto es cero porque la fuerza eléctrica empuja a los iones con la misma intensidad, pero en sentido opuesto, que la fuerza difusiva (gradiente químico).
Cinética del Transporte: La Ecuación de Nernst-Planck¶
Cuando los potenciales electroquímicos no son iguales (), el sistema se encuentra fuera del equilibrio y se genera un flujo neto (). Según la termodinámica de procesos irreversibles, el flujo es proporcional a la fuerza impulsora, la cual se define como el negativo del gradiente del potencial electroquímico (). La relación fenomenológica es:
donde es la movilidad del ion y es la concentración local. Procedemos a derivar el gradiente de :
Considerando que es constante en el espacio () y aplicando la regla de la cadena para el término logarítmico ():
Al sustituir este gradiente en la relación fenomenológica inicial:
Finalmente, aplicamos la relación de Einstein, que vincula la movilidad iónica con el coeficiente de difusión macroscópico (). Obtenemos así la ecuación de Nernst-Planck:
Análisis de los términos:
Difusión: Representa el flujo provocado por el movimiento aleatorio térmico (Ley de Fick). Los iones tienden a desplazarse de zonas de mayor a menor concentración para maximizar la entropía del sistema.
Migración Eléctrica: Representa el flujo provocado por la fuerza electrostática sobre las partículas cargadas. Los cationes migran hacia potenciales negativos y los aniones hacia potenciales positivos.
Esta ecuación es la piedra angular para modelar procesos como el potencial de acción neuronal o la electrodiálisis, permitiendo predecir cómo varían las concentraciones y el voltaje en sistemas dinámicos fuera del equilibrio.
Recuperación de la Ecuación de Nernst¶
La ecuación de Nernst-Planck describe el flujo iónico como una respuesta dinámica a gradientes químicos y eléctricos. Sin embargo, en el equilibrio termodinámico no hay transporte neto de materia (), a pesar de que el movimiento térmico individual de los iones persiste.
Para demostrar cómo la cinética converge hacia la termodinámica clásica, consideremos el transporte en una sola dimensión () a través del espesor de una membrana. Si igualamos el flujo a cero en la ecuación de Nernst-Planck:
Dado que el coeficiente de difusión es una propiedad física del sistema distinta de cero, la expresión dentro del paréntesis debe anularse necesariamente para satisfacer la igualdad. Reordenando los términos para separar las variables de concentración () y de potencial eléctrico (), obtenemos:
Dividiendo ambos lados por y eliminando , eliminamos la dependencia espacial explícita, transformando la ecuación en una relación de diferenciales exactas:
Para encontrar la diferencia de potencial entre dos compartimentos, integramos la ecuación desde el compartimento 1 (estado inicial) hasta el compartimento 2 (estado final):
Al resolver las integrales, obtenemos:
Finalmente, despejando e invirtiendo el argumento del logaritmo para eliminar el signo negativo recuperamos la ecuación de Nernst:
Esto demuestra que el equilibrio de Nernst es el caso límite de la ecuación de Nernst-Planck cuando las fuerzas impulsoras se cancelan exactamente. Físicamente, esto significa que el potencial eléctrico de la membrana se ajusta hasta compensar la tendencia del ion a difundirse a favor de su gradiente, logrando que el potencial electroquímico sea uniforme () y, por ende, el flujo neto sea nulo.